Los sindicatos consideran que el Estatuto Marco es un retroceso en los derechos laborales de los profesionales médicos

El Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del Personal Estatutario de los Servicios de Salud ha suscitado gran controversia en la profesión médica. El Colegio Oficial de Médicos de Toledo ha mostrado su disconformidad y su postura, en la misma línea que la del Consejo Autonómico de Castilla-La Mancha y el Consejo General de Médicos de España. Las reivindicaciones que plantea el colectivo médico y que no se contemplan en el Estatuto Marco pasan por el reconocimiento de la categoría profesional, la aparición de incompatibilidades entre el desempeño en el sector público y el privado para jefes intermedios, jefes de servicio y residentes que finalizan sus cinco primeros años, y el reconocimiento de las horas de trabajo durante las jornadas de guardia a efectos de jubilación, entre otros. ¿Pero qué opinan los sindicatos médicos? Hablamos con tres profesionales que lo dejan muy claro

Los sindicatos SIMEFYR-CLM, CESM y CSIF tienen una postura común frente al Estatuto Marco que gira en torno a la reivindicación de mejores condiciones laborales y retributivas para los profesionales médicos. Pero vayamos al detalle.

Miguel Ángel González Canomanuel, delegado sindical de CSIF y médico de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo, explica que se trata de la ley más importante que afecta a todo el colectivo sanitario “y nos afecta en todo; nuestras reivindicaciones como sindicato están muy claras y estamos dispuestos a la negociación en todos los sentidos”.

Estas negociaciones deben ir enfocadas a la mejora de las condiciones laborales y profesionales en todas las categorías médicas, “nuestras reivindicaciones son, en primer lugar, que volvamos a la situación antes del año 2010, tanto laboral como salarialmente. Se realizaron una serie de recortes con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y que nos afectan, entre otras cosas, a las pagas extra”.

“Destacamos también la Carrera Profesional, que nos está limitando en Castilla-La Mancha, ya que somos la única Comunidad Autónoma que no la contempla”, explica González Canomanuel, “por supuesto no podemos olvidar la nueva reclasificación de las categorías, que es lo más sangrante, que a los médicos se nos vuelve a reclasificar mal. Somos una profesión que tiene los créditos suficientes, la responsabilidad suficiente, para que se nos reclasifique en un puesto distinto y más alto de lo que se pretende, teniendo en cuenta nuestros esfuerzos académicos, profesionalidad y competitividad”.

El CSIF solicita, además, la jornada laboral de 35 horas, “tenemos guardias de 24 horas seguidas; sería interesante que la población supiese y preguntase al médico que va a atenderle cuántas horas lleva trabajando… En el Estatuto Marco no queda claro, porque vuelve a decirnos que en momentos de gravedad o situaciones especiales…, pero no podemos admitir que se superen determinado número de horas”.

Además de demandar la jubilación anticipada, “somos una profesión con mucho desgaste y es vergonzoso que se nos tenga trabajando hasta edades avanzadas con la carga de horas que hay que realizar, porque además hacemos guardias y no se nos reconocen para la jubilación”.

CESM

Por su parte Jorge Curiel López de Arcaute, del sindicato médico CESM, afirma que “contemplamos algunos puntos básicos y algunos ya derivan del fatal Estatuto de 2003, cuando desapareció la regulación propia para el personal facultativo, donde se definen las funciones y competencias. En 2003 se unificó todo y quedó sin regular el tema de las competencias; creemos que visto el fracaso que supuso, hay que tener claramente delimitadas la competencias, funciones y condiciones de cada colectivo”.

CESM también coincide en el tiempo de trabajo del personal médico, “en España se ha aplicado parcialmente la regulación europea, que no se ha trasladado a nuestra legislación. Llevamos durante años viviendo abusos en nuestras horas de trabajo, donde un médico puede estar de guardia localizada 365 días al año, no hay límite de guardias semanales, hay un claro abuso que provoca la desorganización de la vida familiar y social de los facultativos, por eso hace falta una planificación adecuada de plantillas y horarios”.

“Exigimos una aplicación adecuada de las normativas europeas de la salud laboral y planificación de jornadas, ya que España incumple el sistema de riesgos y salud laboral”.

Las retribuciones también son un punto fundamental para CESM, “hemos sufrido en las últimas décadas una incautación de nuestras retribuciones, comenzando con el 40% de nuestra paga extra que se nos quitó en 2008; y ya no es que lo pidamos nosotros, es que la sanidad pública no se puede mantener a costa de las bajas retribuciones y de la explotación de sus trabajadores”.

La retribución de los médicos españoles está entre el último o penúltimo lugar de las de los países europeos, “somos los que más trabajamos y los que tienen una peor retribución. Son temas absolutamente incuestionables que hay que abordar”.

SIMEFYR-CLM

Desde el Sindicato de Médicos, Facultativos Especialistas de Área y Residentes de Castilla-La Mancha, SIMEFYR-CLM, su presidente y especialista en Anestesia y Reanimación del Hospital Universitario de Toledo, Juan José García Cruz, sostiene que el Estatuto Marco “es como nuestra Constitución, pues regula de forma específica la relación funcionarial especial del personal estatutario de los servicios de salud con las distintas administraciones”.

En este sentido García Cruz afirma que “si bien es cierto que el Estatuto ha quedado desfasado en muchos aspectos, no es menos cierto que las modificaciones que se han presentado representan un ataque directo a la profesión médica y ni tan siquiera recoge reivindicaciones históricas de nuestra profesión en el sentido de mejorar nuestras condiciones laborales específicas”.

Los aspectos más destacados que plantea el Estatuto y que atañen a la profesión son la reclasificación profesional, la jornada laboral y el régimen de incompatibilidades. “Nuestra primera reivindicación”, manifiesta el presidente de SIMEFYR-CLM, “es que el Ministerio de Sanidad reconozca nuestra singularidad y desarrolle un Estatuto propio para el personal médico y facultativo donde se regulen todos los aspectos laborales y retributivos acordes a nuestra formación, jerarquía, responsabilidad y cualificación profesional en el proceso asistencial”.

En este punto desde SIMEFYR-CLM exigen Nivel A1 plus con las retribuciones y reconocimiento jerárquico correspondientes, la regulación de la atención continuada, guardias de presencia física y localizada, y la consideración de las horas de guardia como horas extraordinarias, retribuidas como mínimo el precio de la hora ordinaria y con los complementos de nocturnidad y festividad correspondientes y su cómputo a efectos de la jubilación, “además el descanso después de la guardia debe ser obligatorio y computable como tiempo trabajado; la consideración de horas extraordinarias especiales, retribuidas al 175% de las horas extraordinarias, para todas aquellas horas que superen las 48 horas semanales, de forma voluntaria, y hasta un máximo de 150 horas al año”.

Además solicitan el régimen de incompatibilidades según la normativa actual, el desarrollo normativo de la Conciliación de la Vida Personal, Familiar y Laboral que recoja la especial feminización de la profesión médica y el cumplimiento de la normativa sobre seguridad y salud en el trabajo.

“Otra de nuestras grandes reivindicaciones la constituye la modificación del actual sistema de representatividad sindical y así poder negociar en los distintos ámbitos de negociación en igualdad de condiciones que los sindicatos de clase”.

El sindicato exige, además, la regulación de la Formación Continuada “para mantenernos actualizados en los conocimientos y técnicas más actuales; que sea sufragada en su totalidad por el servicio de salud correspondiente, y desarrollar normativamente aspectos que son inherentes a nuestra profesión como la prevención, docencia e investigación”.

Negociaciones con el Ministerio

Hay una mesa de negociación con el Ministerio de Sanidad y, al respecto, nuestros entrevistados tiene su punto de vista. A juicio de Miguel Ángel González Canomanuel, “estamos en un proceso de negociación; tenemos que tener en cuenta que este ha sido un primer borrador de Estatuto, con el que no estamos de acuerdo pero que está en negociación, por lo que hay que dejar a las partes implicadas intentar llegar a un entendimiento y a acuerdos”.

Por su parte Jorge Curiel se muestra más escéptico, “la sensación es de soledad, de aislamiento; se supone que somos el escalón más alto de nuestra empresa, pero vemos cómo nuestras condiciones laborales la deciden otros colectivos”.

“Lo que no es justo es que después de todo el esfuerzo, la implicación, la constancia y el trabajo que requiere la Medicina, cuando acabas todo el maratón de estudio, residencia…, te digan que vamos a ser todos iguales; la justicia pasa por dar a cada uno lo que se merece. Es cierto que el Estatuto necesitaba una revisión al alza, pero casualmente eso ocurre para todos menos para los médicos, que nos quedamos como estamos”.

“El colectivo médico va a tener que hacer una demostración de fuerza a la hora de negociar, de exponer claramente lo que quiere y de advertir que acabaremos en los tribunales de justicia si es necesario, porque si queremos tener una sanidad española de calidad, no tenemos más remedio que cambiar las condiciones de trabajo”.

Juan José García explica que “respecto a las negociaciones, nosotros somos un sindicato regional que ha apostado por apoyar a la CESM Nacional y estamos alineados e identificados completamente con sus propuestas y reivindicaciones”.

“Agradecemos a la CESM Castilla-La Mancha su disponibilidad para que podamos llevar nuestras propuestas a la mesa de negociación y la información que estamos recibiendo diariamente sobre la documentación y la evolución del proceso negociador”.

“Por lo demás, considero que un cambio tan radical como el que se quiere implementar con el borrador del nuevo Estatuto Marco necesitará de grandes capacidades de negociación por todas las partes implicadas y de un tiempo que se me antoja a largo plazo”.

El momento de estar unidos

Finalmente García Cruz hace un llamamiento a todos los médicos y facultativos “para que nos apoyen en este momento tan crucial para el devenir de nuestra profesión y a todos los agentes implicados en la negociación, tanto a las distintas administraciones públicas como a los sindicatos, para que tengan altura de miras, empatía y mucha paciencia para que el nuevo Estatuto Marco satisfaga lo más posible a todos y se traduzca en una mejor regulación laboral de todos los trabajadores del ámbito de la salud y en una asistencia sanitaria de mejor calidad a nuestros ciudadanos”.

“Es el momento de que estemos unidos, más que nunca, las organizaciones sindicales, colegiales, sociedades científicas, asociaciones MIR y de estudiantes de Medicina, pues este borrador del nuevo Estatuto Marco es un retroceso en los derechos laborales de los médicos y un intento encubierto de ordenamiento de la profesión médica”.